domingo, 26 de agosto de 2007

4. Las citas...(I)



Llevas 7 años saliendo con un chico, ya se van planteando planes para el futuro, lo felices que sereis, la de perdices que os comereis y de pronto un sábado cómo otro cualquiera él te dice: - oye que quiero darle un giro a mi vida; y sí, en ese giro te baja de la noria. Pasa un tiempo de desenamoramiento, lloros, etc. Y ya estás otra vez dispuesta a conocer a algún incauto, ejjeje, pero ¿dónde conocerás a ese incauto que te va a quitar todas las telarañas que has ido acumulando?.

Bien pensemos en las posibilidades, una de ellas es conocerle en un bar (sí, así se conocía antes a la gente) cuando sales con tus amigas, un momento te queda alguna amiga soltera, ummm no, no me queda, ellas estaban solteras cuándo yo tenía novio ahora las traidoras se han ido emparejando, casando y algunas incluso teniendo hijos, así no se puede, leches.

A ver otra posibilidad, conocer a alguien en la universidad y/o trabajo. Bueno trabajo cuidando niños, descartado, ¿la universidad?, jejejjeje, eso da para otro post.

Entonces me queda la última (buenos, sí, seguro que habrá más opciones), "internete".

Ñ de ñu

Y si me preguntan responderé sin dudar que mi animal preferido es el ñu.
No tiene nada que ver con su imponente cornamenta, su bonito pelaje o su gracioso lomo jorobado, sino por su recurrente nombre.
¿Cuántos puntos habré ganado a su costa en el scrabble?
Llegados a esta letra ¿sobre qué otra cosa hubiera podido postear? (no, no tengo nada interesante que decir respecto a los ñoquis)
¡Gracias ñu! Pero sobretodo ¡gracias al cachondo que decidió ponerle ese nombre!

lunes, 20 de agosto de 2007

Nanai

Le he estado dando muchas vueltas: nadie, nunca, ni, nada, no, nulo, negativo...
Y si no os importa voy a saltármela.
La vida ya es bastante dura como para ir obcecándose en escribir sobre letras tan desalentadoras.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Mudanza

Como había empezado a contar en mi anterior post-melodrama, en unos quince días me cambio de casa. Digo adiós a las goteras perennes, al sofá cama eternamente abierto, a la cocina en una pared del salón, a la grieta en la pintura, al telefonillo para todos, a las escaleras del demonio.

Y me marcho a otro piso algo más grande (lo que no es difícil teniendo en cuenta el miniestudio en que he estado estos tres últimos anyos), con las paredes color pastel de las que hablaba hace mucho tiempo, cuando pensaba que las cosas serían distintas y que ésta sería una casa compartida con alguien que hoy está cerca, pero de otra manera. Y me intento dejar contagiar por la ilusión de quien hoy sí me acompanya, que tendrá en casa un cepillo de dientes y un cajón con algo de su ropa, para que sepa que es bien recibido en las noches que decida sustituir al peluche al que abrazo en la cama.

Hoy hemos subido a ver cómo habían dejado los pintores las paredes y el techo, y a hacernos una idea de los muebles... el sofá irá aquí, aquí cabe una estantería, aquí puedes poner la cómoda, y tender por esta ventana.

Luego hemos dado una vuelta por el barrio, manzana arriba, manzana abajo, por aquello de localizar supermercado cercano, frutería, farmacia, tiendas variadas... y a menos de cinco minutos de la casa están la Iglesia Adventista del Séptimo Día y un Convento de las Carmelitas Descalzas, viva y bravo. Sólo me falta una sinagoga y una mezquita en la misma manzana, y seguro que, otra cosa no, pero al menos mi alma estará salvada.

Mudanza

Como había empezado a contar en mi anterior post-melodrama, en unos quince días me cambio de casa. Digo adiós a las goteras perennes, al sofá cama eternamente abierto, a la cocina en una pared del salón, a la grieta en la pintura, al telefonillo para todos, a las escaleras del demonio.

Y me marcho a otro piso algo más grande (lo que no es difícil teniendo en cuenta el miniestudio en que he estado estos tres últimos anyos), con las paredes color pastel de las que hablaba hace mucho tiempo, cuando pensaba que las cosas serían distintas y que ésta sería una casa compartida con alguien que hoy está cerca, pero de otra manera. Y me intento dejar contagiar por la ilusión de quien hoy sí me acompanya, que tendrá en casa un cepillo de dientes y un cajón con algo de su ropa, para que sepa que es bien recibido en las noches que decida sustituir al peluche al que abrazo en la cama.

Hoy hemos subido a ver cómo habían dejado los pintores las paredes y el techo, y a hacernos una idea de los muebles... el sofá irá aquí, aquí cabe una estantería, aquí puedes poner la cómoda, y tender por esta ventana.

Luego hemos dado una vuelta por el barrio, manzana arriba, manzana abajo, por aquello de localizar supermercado cercano, frutería, farmacia, tiendas variadas... y a menos de cinco minutos de la casa están la Iglesia Adventista del Séptimo Día y un Convento de las Carmelitas Descalzas, viva y bravo. Sólo me falta una sinagoga y una mezquita en la misma manzana, y seguro que, otra cosa no, pero al menos mi alma estará salvada.

lunes, 13 de agosto de 2007

3. Soy la leche...


Sí, ya lo sé un título poco modesto pero quién dijo que los modestos son buenas personas, nadie ¿no?, jajaja.
Bueno al grano que me desvío, que por qué soy la leche, símplemente he conseguido abrir los puertos del router para el eMule. Ahora me dirás, pues vaya logro bonita, y yo te diré gracias por lo de bonita y sí ya lo sé abrir los puertos es de lo más simple, eso lo sé ahora. Hace 10 minutos me estaba ciscando en los muertos del router.

Mi relación con el ordenador es de amor odio, más odio que amor aunque ya no le tengo miedo. Hace años sí, le miraba de reojo y estaba convencida de que sólo existía para complicarme la vida peroooo eso cambió cuándo conocí a Jose, a la porra con el miedo, él me decía tu siéntate y zorrea todo lo que quieras que todo tiene arreglo no se va a romper ni nada parecido, y eso es lo que hacía y así fue cómo le perdí el miedo. Todo hay que decirlo, yo no tenía miedo porque podía contar con él, siempre que me sentaba delante del ordenador me preguntaba ¿y esto? y me decía va dale, si se estropea algo tienes a Jose. Pero claro eso cambió cuando Jose decidió darle un giro a su vida, yo me quedé sin chico y sin informático de urgencia, entonces el miedo asomó otra vez y yo me volví loca buscando otro informático de guardia hasta que me dije ala bonita (sí yo también me llamo bonita a mi misma, eso sólo los días que me caigo bien), deja de buscar y a ser valiente, el zorrear no se va a acabar.

Y todo este rollo viene a cuento de que sé abrir los puertos, el día que aprenda a poner vínculos y cosas de esas para que el blog quede más profesional no os librais del post autoalabándome, porque yo lo valgo,ajjaja.

Desde luego este blog empeora por momentos, ¿se podrá comprar la calidad?, ¿tendré que contratar a un "negro" para que escriba mis post? voy a ver si consigo el teléfono de Ana Rosa Quintana.
Un besoooo

lunes, 6 de agosto de 2007

M de Madre


- ¡Ya he encontrado trabajo!
- Estupendo ¿y de tema novios como vamos?
- Creo que es un buen sitio, tendré un sueldo decente, el horario es aceptable y el trabajo es tranquilo, en un banco.
- ¡Un banco! Maravilloso. Seguro que tienes compañeros bien situados...¿Ya te has fijado si hay alguno potable?
- Algo negativo es que tengo que ir con uniforme, no me hace gracia eso de verme cada día igual.
- ¡Ah, con uniforme! Mejor, seguro que te ves muy formalita y elegante, imposible que alguno no se fije en ti...
- Bueno, te dejo que tengo que madrugar muchísimo, ya sabes, la aventura de utilizar RENFE a diario.
- Sí, hija, descansa y tú no te desanimes,¿eh? Ya verás como pronto aparece alguien.

Y así es como Madre(nohaymásqueunaDiosgracias) puede lograr en tan sólo una llamada telefónica de cinco minutos que pases de un estado anímico de euforia a una crisis de depresión aguda.