lunes, 8 de octubre de 2007
domingo, 7 de octubre de 2007
17. Algo de paz.
Joseph Mallord William Turner.
"Las capillas de San Erasmo y del obispo Islip, abadía de Westminster", 1796.
Lápiz y color para acuarela. 54.6 x 39.8 cm.
The British Museum. Londres.
"El Sol de Venecia se pone en el mar", 1843.
Óleo sobre lienzo. 61,5 x 92 cm.
Londres. Tate Gallery.
"La Aduana, San Giorgio y las Zitelle desde las escalinatas del Hotel Europa",1842.
Óleo sobre lienzo. 62 x 92,5 cm.
Londres, Tate Gallery.
16. La árbitra,la conserja, el policío y el taxisto.
Un día cualquiera, escucho la radio mientras me ducho (herencia materna, levantarme y poner la radio). Y como casi todas las mañanas termino discutiendo con algún comentarista o algún entrevistado.
Ésta mañana le ha tocado discutir conmigo a una mujer, ufff no recuerdo su trabajo concreto, creo que era algo de feminista con mucho tiempo, o feminista en pro de ideas inútiles, vamos que no recuerdo muy bien a qué se dedicaba. Lo que sí recuerdo era lo que defendía, bajo el paraguas de feminismo e igualdad, que usar el masculino como genérico hacía invisibles a las mujeres en la sociedad.
Y de repente empezó a soltar perlas que se les habían ocurrido en su organización, tales como el uso de “niños y niñas” en la misma frase, “compañeros y compañeras” (fluidez en el lenguaje, qué estupidez, mejor alargar las frases para no ofender a nadie), la mujer empezaba a recordarme a Ibarretxe en sus discursos.
Pero lo mejor fue cuándo empezó a hablar de profesiones, ahí ya fue genial, estuve por salir de la ducha y coger un bolígrafo para apuntar. Y aprendí nuevas palabras, lástima que sólo recuerde las más fáciles cómo conserja, árbitra, sí éstas suenan más o menos bien, pero no recuerdo las otras, sólo recuerdo que cada vez que soltaba una mis ojos se agrandaban como platos y mis oídos se quejaban.
A lo que voy, muchas mujeres bajo el amparo de feminismo se dedican a defender ideas absurdas. Esto implica que se metan en el mismo saco a todas las mujeres que se definen feministas, incluso el propio término ha acabado devaluado. Aunque yo todavía no he conseguido que nadie me defina el término feminista y nunca he sabido encuadrarlo.
Para mi igualdad no es que me llamen conserja en vez de conserje. Es cobrar lo mismo que un hombre por el mismo trabajo, que no tenga que elegir entre trabajo y maternidad (más guarderías públicas por ejemplo, más ayudas). Que los hombres no se crean que con comprar el pan los domingos ya es suficiente. Que no se ayuda en la casa, la casa es de los dos, y si trabajamos fuera los dos, se reparten las tareas.
Para mi igualdad no es que me den un trabajo sólo por ser mujer, no me gustan los cupos, ni la discriminación positiva; ¿cómo van a ir unidas las palabras discriminación y positiva en la misma frase? Colocar a una mujer en un puesto de trabajo, sólo por el mero hecho de ser mujer no ayuda en nada creo yo.
Sí, ya sé que en muchos puestos de trabajo si hay dos candidatos, hombre y mujer, muchas veces se decantan por el hombre. Pero esa idea de que el hombre se va a entregar más en el trabajo, está demasiado arraigada. Y es falsa por supuesto, pero no sé cómo el sistema de cupos va a remediar eso.
En definitiva, sí es complicado todo, pero creo que los cambios deben ser más profundos que quitar una “e” para poner una “a”.
Ésta mañana le ha tocado discutir conmigo a una mujer, ufff no recuerdo su trabajo concreto, creo que era algo de feminista con mucho tiempo, o feminista en pro de ideas inútiles, vamos que no recuerdo muy bien a qué se dedicaba. Lo que sí recuerdo era lo que defendía, bajo el paraguas de feminismo e igualdad, que usar el masculino como genérico hacía invisibles a las mujeres en la sociedad.
Y de repente empezó a soltar perlas que se les habían ocurrido en su organización, tales como el uso de “niños y niñas” en la misma frase, “compañeros y compañeras” (fluidez en el lenguaje, qué estupidez, mejor alargar las frases para no ofender a nadie), la mujer empezaba a recordarme a Ibarretxe en sus discursos.
Pero lo mejor fue cuándo empezó a hablar de profesiones, ahí ya fue genial, estuve por salir de la ducha y coger un bolígrafo para apuntar. Y aprendí nuevas palabras, lástima que sólo recuerde las más fáciles cómo conserja, árbitra, sí éstas suenan más o menos bien, pero no recuerdo las otras, sólo recuerdo que cada vez que soltaba una mis ojos se agrandaban como platos y mis oídos se quejaban.
A lo que voy, muchas mujeres bajo el amparo de feminismo se dedican a defender ideas absurdas. Esto implica que se metan en el mismo saco a todas las mujeres que se definen feministas, incluso el propio término ha acabado devaluado. Aunque yo todavía no he conseguido que nadie me defina el término feminista y nunca he sabido encuadrarlo.
Para mi igualdad no es que me llamen conserja en vez de conserje. Es cobrar lo mismo que un hombre por el mismo trabajo, que no tenga que elegir entre trabajo y maternidad (más guarderías públicas por ejemplo, más ayudas). Que los hombres no se crean que con comprar el pan los domingos ya es suficiente. Que no se ayuda en la casa, la casa es de los dos, y si trabajamos fuera los dos, se reparten las tareas.
Para mi igualdad no es que me den un trabajo sólo por ser mujer, no me gustan los cupos, ni la discriminación positiva; ¿cómo van a ir unidas las palabras discriminación y positiva en la misma frase? Colocar a una mujer en un puesto de trabajo, sólo por el mero hecho de ser mujer no ayuda en nada creo yo.
Sí, ya sé que en muchos puestos de trabajo si hay dos candidatos, hombre y mujer, muchas veces se decantan por el hombre. Pero esa idea de que el hombre se va a entregar más en el trabajo, está demasiado arraigada. Y es falsa por supuesto, pero no sé cómo el sistema de cupos va a remediar eso.
En definitiva, sí es complicado todo, pero creo que los cambios deben ser más profundos que quitar una “e” para poner una “a”.
Peligro: Unicornios sueltos
Aún hay quienes sonyamos despiertos, quienes pensamos que los amores son eternos mientras duran, quienes abrimos nuestro estómago para que las mariposas revoloteen a gusto, quienes recorremos el universo entero sólo para encontrarte, piratas que abordamos el barco dándolo todo a pesar de la tormenta y de un Neptuno que, celoso, intenta hacernos naufragar con el mar embravecido de su parte.
Quienes hacemos nuestro hogar de la primera isla desierta en que encallamos, encontramos el tesoro oculto en ella inventándonos un mapa con una X enorme en algún lugar, y construimos un barquito con palmeras rotas para cuando nos cansemos y queramos emprender el viaje.
Unicornios que galopamos atravesando los bosques, hadas que descubrimos nuestras alas a la espalda y nos lanzamos a hacer nuestro el cielo entero, ninfas desnudas que cepillamos nuestros cabellos dorados en una roca en medio del río, duendes tallados en madera que nos movemos a saltos cuando nadie nos mira, en la noche; tú, yo, todo el que se sabe único y disfruta de los momentos mágicos que se encuentran de vez en cuando entre los días grises y opacos del otonyo...
Piérdete en mi bosque, encuéntrame en cualquier claro, duerme conmigo bajo un manto de hojas secas. Exprime los rayos de sol que podamos arrancarle a octubre...
[La imagen que encabeza el post es de la galería que Steffe tiene en flickr, puedes acceder a ella haciendo click AQUÍ]
Quienes hacemos nuestro hogar de la primera isla desierta en que encallamos, encontramos el tesoro oculto en ella inventándonos un mapa con una X enorme en algún lugar, y construimos un barquito con palmeras rotas para cuando nos cansemos y queramos emprender el viaje.
Unicornios que galopamos atravesando los bosques, hadas que descubrimos nuestras alas a la espalda y nos lanzamos a hacer nuestro el cielo entero, ninfas desnudas que cepillamos nuestros cabellos dorados en una roca en medio del río, duendes tallados en madera que nos movemos a saltos cuando nadie nos mira, en la noche; tú, yo, todo el que se sabe único y disfruta de los momentos mágicos que se encuentran de vez en cuando entre los días grises y opacos del otonyo...
Piérdete en mi bosque, encuéntrame en cualquier claro, duerme conmigo bajo un manto de hojas secas. Exprime los rayos de sol que podamos arrancarle a octubre...
[La imagen que encabeza el post es de la galería que Steffe tiene en flickr, puedes acceder a ella haciendo click AQUÍ]
Peligro: Unicornios sueltos
Aún hay quienes sonyamos despiertos, quienes pensamos que los amores son eternos mientras duran, quienes abrimos nuestro estómago para que las mariposas revoloteen a gusto, quienes recorremos el universo entero sólo para encontrarte, piratas que abordamos el barco dándolo todo a pesar de la tormenta y de un Neptuno que, celoso, intenta hacernos naufragar con el mar embravecido de su parte.
Quienes hacemos nuestro hogar de la primera isla desierta en que encallamos, encontramos el tesoro oculto en ella inventándonos un mapa con una X enorme en algún lugar, y construimos un barquito con palmeras rotas para cuando nos cansemos y queramos emprender el viaje.
Unicornios que galopamos atravesando los bosques, hadas que descubrimos nuestras alas a la espalda y nos lanzamos a hacer nuestro el cielo entero, ninfas desnudas que cepillamos nuestros cabellos dorados en una roca en medio del río, duendes tallados en madera que nos movemos a saltos cuando nadie nos mira, en la noche; tú, yo, todo el que se sabe único y disfruta de los momentos mágicos que se encuentran de vez en cuando entre los días grises y opacos del otonyo...
Piérdete en mi bosque, encuéntrame en cualquier claro, duerme conmigo bajo un manto de hojas secas. Exprime los rayos de sol que podamos arrancarle a octubre...
[La imagen que encabeza el post es de la galería que Steffe tiene en flickr, puedes acceder a ella haciendo click AQUÍ]
Quienes hacemos nuestro hogar de la primera isla desierta en que encallamos, encontramos el tesoro oculto en ella inventándonos un mapa con una X enorme en algún lugar, y construimos un barquito con palmeras rotas para cuando nos cansemos y queramos emprender el viaje.
Unicornios que galopamos atravesando los bosques, hadas que descubrimos nuestras alas a la espalda y nos lanzamos a hacer nuestro el cielo entero, ninfas desnudas que cepillamos nuestros cabellos dorados en una roca en medio del río, duendes tallados en madera que nos movemos a saltos cuando nadie nos mira, en la noche; tú, yo, todo el que se sabe único y disfruta de los momentos mágicos que se encuentran de vez en cuando entre los días grises y opacos del otonyo...
Piérdete en mi bosque, encuéntrame en cualquier claro, duerme conmigo bajo un manto de hojas secas. Exprime los rayos de sol que podamos arrancarle a octubre...
[La imagen que encabeza el post es de la galería que Steffe tiene en flickr, puedes acceder a ella haciendo click AQUÍ]
15. Mezquino.
Acabo de ver cómo Hamilton se sale de la pista. Y acabo de escuchar cómo los comentaristas celebraban la salida de pista. Mezquino, me ha parecido lo más mezquino del mundo, comentándolo con mi padre le he dicho, es como si un periodista deportivo se alegrara de la lesión de un jugador de fútbol. Mi padre me ha mirado, me ha dicho qué inocente eres, yo he visto cómo de alegraban de lesiones de futbolistas muchos comentaristas.
Pues no lo entiendo. A lo mejor es mi falta total de espíritu competitivo, aunque pienso que la competitividad no está reñida con el juego limpio. O es que Alonso llorando por las esquinas no me conmueve, será que compenso la falta de espíritu competitivo con la crueldad.
En un programa de radio, hace unos días, el tema era Alonso en el mundial, si iba a ganar o no, cómo lo veían los oyentes. Pues hubo una llamada que me dejó alucinada, un hombre decía que había que hacer boicot a Mercedes porque estaban tratando muy mal a Alonso. Y que él ya lo había hecho al no comprarse un coche de esa marca. Al rato llamó otro oyente diciendo que él también había hecho boicot a Mercedes, a Porsche, a BMW, a Lamborgini y a Ferrari y que se había comprado un Opel Corsa, jajajja, pensé menos mal alguien con sentido común.
Es lo mismo que la gente que discute e incluso llega a las manos por defender a su equipo de fútbol. Umm, veamos, pegarme con alguien por defender a doce jugadores, que por supuesto no me van a dar ni un duro de sus bolsillos, que si pierden o ganan a mi vida no le va a dar un vuelco, y que si les ofrecen más dinero cambiarán de colores, esos colores que tanto defienden sus seguidores, sí otro de mis espíritus es el materialista.
Se supone que un periodista, sea de lo que sea, debe ser imparcial, sí ya lo sé, se supone. Y también que es difícil ser imparcial porque somos humanos, tenemos nuestras ideas y al final saldrán a la luz en nuestro trabajo. Vale, aceptamos barco, pero lo que no debe ser, es que un periodista de saltos de alegría por la desgracia de un deportista, como si Alonso no tuviera boca para defenderse y necesitara ayuda, pobrecillo que no tiene dinero, ni medios para hacerse oír.
O el problema es que si Alonso no gana, no ve nadie la Fórmula 1, y si deja de interesar la Fórmula 1, la cadena deja de ingresar dinero y el periodista en cuestión va a tener que buscarse otro ídolo al que adorar.
Pues no lo entiendo. A lo mejor es mi falta total de espíritu competitivo, aunque pienso que la competitividad no está reñida con el juego limpio. O es que Alonso llorando por las esquinas no me conmueve, será que compenso la falta de espíritu competitivo con la crueldad.
En un programa de radio, hace unos días, el tema era Alonso en el mundial, si iba a ganar o no, cómo lo veían los oyentes. Pues hubo una llamada que me dejó alucinada, un hombre decía que había que hacer boicot a Mercedes porque estaban tratando muy mal a Alonso. Y que él ya lo había hecho al no comprarse un coche de esa marca. Al rato llamó otro oyente diciendo que él también había hecho boicot a Mercedes, a Porsche, a BMW, a Lamborgini y a Ferrari y que se había comprado un Opel Corsa, jajajja, pensé menos mal alguien con sentido común.
Es lo mismo que la gente que discute e incluso llega a las manos por defender a su equipo de fútbol. Umm, veamos, pegarme con alguien por defender a doce jugadores, que por supuesto no me van a dar ni un duro de sus bolsillos, que si pierden o ganan a mi vida no le va a dar un vuelco, y que si les ofrecen más dinero cambiarán de colores, esos colores que tanto defienden sus seguidores, sí otro de mis espíritus es el materialista.
Se supone que un periodista, sea de lo que sea, debe ser imparcial, sí ya lo sé, se supone. Y también que es difícil ser imparcial porque somos humanos, tenemos nuestras ideas y al final saldrán a la luz en nuestro trabajo. Vale, aceptamos barco, pero lo que no debe ser, es que un periodista de saltos de alegría por la desgracia de un deportista, como si Alonso no tuviera boca para defenderse y necesitara ayuda, pobrecillo que no tiene dinero, ni medios para hacerse oír.
O el problema es que si Alonso no gana, no ve nadie la Fórmula 1, y si deja de interesar la Fórmula 1, la cadena deja de ingresar dinero y el periodista en cuestión va a tener que buscarse otro ídolo al que adorar.
martes, 2 de octubre de 2007
R de Ramo de Flores
Sugerencia sutil a todos aquellos fans que no sepan qué regalarme por éste, mi centeavo post.
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