jueves, 27 de diciembre de 2007

Bajo el árbol de Navidad...

He caído en la locura más típica de estas fechas: el consumismo feroz. Este anyo seguramen te sea el que más cosas he comprado: regalos para mi madre, que me había repetido mil veces que no me gastara demasiado, que ella con unos detalles estaría tan contenta; regalos para mi chico, el ninyo de ojos sonrientes; regalos para mi prima, la pequenya de la casa... y algunos detalles para mi tía y mi hermano. Bueno, y vale, algo que hago todos los anyos: algún auto-regalo que me compro unos días antes de Navidad y me envuelvo para dejarlo en el sofá junto al resto de regalos.

La noche de Nochebuena mi chico se quedó a dormir conmigo en mi casa, y antes de acostarnos dejamos los regalos preparados en el sofá, para darnos la sorpresa de encontrarlo lleno de regalos a la manyana siguiente. Y el 25 por la manyana, eso, despertarse, remolonear un poco en la cama, asomarse al salón y decir: ¡cielo, ha venido Papá Noël, hay regalos en el sofá!. Como si fuéramos ninyos chicos... :-)

Los regalos no los abrimos hasta el mediodía, cuando ya fuimos a casa de mi abuela y nos juntamos con el resto de la familia. Y ahí, vuelta a colocar los regalos en el sofá, ahora sí, bien repleto, y luego, reparto de regalos. En este pone este nombre, en aquel pone tal otro...

Y aunque ya no hay ninyos pequenyos en casa (la más pequenya, mi prima, ya ha cumplido los 20), parece que conservamos un poco la ilusión de abrir los regalos, las sorpresas.

Por mi parte, he debido de portarme bien, porque he salido bien servida en cuanto a regalos se refiere: unos botines negros, la trilogía de X-MEN (edición coleccionista!), un libro, un conjunto de ropa interior erótico-festivo... y algo que ya he estrenado, un juego que se llama CARCASSONNE, con dos de sus ampliaciones.

Photobucket

Hemos jugado ya un par de veces y la verdad es que está muy entretenido, si alguien se quiere apuntar para una próxima partida, ya sabe, a levantar la mano y a ver cuándo nos juntamos...

Bajo el árbol de Navidad...

He caído en la locura más típica de estas fechas: el consumismo feroz. Este anyo seguramen te sea el que más cosas he comprado: regalos para mi madre, que me había repetido mil veces que no me gastara demasiado, que ella con unos detalles estaría tan contenta; regalos para mi chico, el ninyo de ojos sonrientes; regalos para mi prima, la pequenya de la casa... y algunos detalles para mi tía y mi hermano. Bueno, y vale, algo que hago todos los anyos: algún auto-regalo que me compro unos días antes de Navidad y me envuelvo para dejarlo en el sofá junto al resto de regalos.

La noche de Nochebuena mi chico se quedó a dormir conmigo en mi casa, y antes de acostarnos dejamos los regalos preparados en el sofá, para darnos la sorpresa de encontrarlo lleno de regalos a la manyana siguiente. Y el 25 por la manyana, eso, despertarse, remolonear un poco en la cama, asomarse al salón y decir: ¡cielo, ha venido Papá Noël, hay regalos en el sofá!. Como si fuéramos ninyos chicos... :-)

Los regalos no los abrimos hasta el mediodía, cuando ya fuimos a casa de mi abuela y nos juntamos con el resto de la familia. Y ahí, vuelta a colocar los regalos en el sofá, ahora sí, bien repleto, y luego, reparto de regalos. En este pone este nombre, en aquel pone tal otro...

Y aunque ya no hay ninyos pequenyos en casa (la más pequenya, mi prima, ya ha cumplido los 20), parece que conservamos un poco la ilusión de abrir los regalos, las sorpresas.

Por mi parte, he debido de portarme bien, porque he salido bien servida en cuanto a regalos se refiere: unos botines negros, la trilogía de X-MEN (edición coleccionista!), un libro, un conjunto de ropa interior erótico-festivo... y algo que ya he estrenado, un juego que se llama CARCASSONNE, con dos de sus ampliaciones.

Photobucket

Hemos jugado ya un par de veces y la verdad es que está muy entretenido, si alguien se quiere apuntar para una próxima partida, ya sabe, a levantar la mano y a ver cuándo nos juntamos...

jueves, 20 de diciembre de 2007

37. Felices Fiestas.



Sí ya sé que mi técnica con el paint es muy rudimentaria, es que yo suelo estar al otro lado de la imagen, observando,jajajaja.

De todas formas, desearos unos felices días.
Besazos.
Vale lo compenso con la obra de un profesional.



"Noche estrellada", 1889. Vincent Van Gogh
Óleo sobre lienzo. 73,7 x 92,1 cm.
Museo de Arte Moderno. New York. USA

miércoles, 19 de diciembre de 2007

36. No pude resistirme...

Lo leí y no pude resistirme...Ocaso.
Si por mi fuera enlazaría todos sus poemas.
Pero mejor pasaros por su casa, seguro que volveréis.
También os dejo un cuadro de un autor que me encanta.




"Entre dos luces", 1894.
Ramón Casas Carbó.
Óleo sobre lienzo. 73.5 x 60.6 cm. Colección particular.

35. Mira tú por dónde...

Estás en una sala de espera.

Tienes una entrevista de trabajo en breves minutos. Junto a ti hay otras dos chicas. De repente una de ellas, saca su móvil y se pone a hacer fotos a una de las sillas.

Piensas que la gente está muy mal y para qué quiere esa chica una foto de una silla.

Deben ser los nervios, en vez de morderse las uñas, hace fotos a las sillas.
Eso es lo que tenían que pensar las dos chicas que estaban conmigo, porque la loca del móvil era yo.



Es el sillón del que hablé en ésta entrada.

Al salir de la entrevista lo primero que le conté a la mamma es que había visto ese sillón, y le expliqué la historia. Ella me miraba como diciendo ésta muchacha está mal, mira que hacerle una foto a una silla.

Pero me comprende, no es la primera vez que me lío a hacerle fotos a algo que para la mayoría es simplemente una cosa.

En éste caso una silla.

PD: los de blogger me han cambiado la cabecera y ya no puedo poner la foto que tenía, ahora se ve cortada :(. Por qué, por qué.....

martes, 11 de diciembre de 2007

34. No tener nada que decir.

"Abbey in an Oak Forest", 1809-1810.

Caspar David Friedrich.

Óleo sobre lienzo.

Schloss Charlottenburg, Berlín.

No tener nada que decir, a veces puede ser un problema.
Pero tener muchas cosas qué decir y no saber cómo, no sólo es un problema, es una fuente de impotencia.

Tal vez porque me estoy acostumbrando a callarme lo que pienso. A no pedir lo que quiero, se me está olvidando cómo hacerlo.

A que me da pereza enzarzarme en lo que será seguro, una conversación de besugos. Y muchas veces me veo callada, escuchando a los demás y respondiéndoles en mi cabeza.
Recreando respuestas a conversaciones pasadas.

No, no me da igual que te olvidaras de mi cumpleaños.
No, no me da igual que no respondas a mis sms, ni que desaparezcas y aparezcas dando por sentado que sigo aquí.
No, no me da igual que dejes de escribirme y vuelvas con excusas estúpidas.
Y no, no puede ser que éstas frases pueda decírselas a más de una persona en mi vida.

Sí, tengo que mirarlo todo desde otro prisma. Empezar a diferenciar los mundos y dejar de esperar demasiado de la gente.

Empezar a pedir lo que quiero.

Volver a decir lo que pienso.

sábado, 8 de diciembre de 2007

miércoles, 5 de diciembre de 2007

32. Nothing compares...

Nadie muere de amor, aunque a veces parezca que agonicemos.

31. El destino.

"Las Parcas (Atropos)", 1819.*

Francisco de Goya y Lucientes.

Pintura mural pasada a lienzo. 123 x 266 cm.

Museo del Prado. Madrid. España.

Mucha gente habla del destino. De cómo todo está escrito y nosotros sólo tenemos que ir por la vida siguiendo el caminito. Pues vaya mierda, ¿qué pintamos en la vida si ya está todo escrito?


Bueno, algunos dirán que no sólo hay un camino, que dependiendo de nuestras decisiones se va por un sitio o por otro. Pero en el fondo es lo mismo, no hay un camino, hay más de uno, pero ya están allí, ¿no?


Muchas veces me acuerdo del día que empecé a salir con mi ex-costilla. Yo esa tarde tenía que estar en corte y confección (sí, sé coser, esto es otra historia, jajajajaja), pero me la salté, era viernes por supuesto. Y justo llamaron por teléfono y era él, (me lo había pedido esa mañana), quedamos y empezamos a salir.
Mucha gente dirá, ¿ves? Fue el destino, si no te hubieras quedado en casa… Chorradas, me habría vuelto a llamar, más tarde o al día siguiente.


Otros me dirán, y cuándo de repente piensas en alguien, que hace años que no ves y justo en esa semana te lo vuelves a encontrar. Pues yo que sé, casualidad, el mundo no es tan grande a veces.


Porque si das por sentado que todo está escrito, que no diriges tu vida, aunque te den un margen (para elegir caminito) ¿qué te anima a seguir? Si al final nada está en tus manos.

* Las Parcas son el equivalente romano del mito de las Moiras griego. Son tres, Cloto, que preside el momento del nacimiento y lleva un ovillo de lana con el que hila el destino de los hombres; Láquesis, enrolla el hilo del destino en un carrete y dirige el curso de la vida; y por último Átropos, que es la propia Parca, es la que coge del carrete el hilo de la vida y lo corta con sus tijeras de oro, para que ésta llegue a su fin.

30. Navidad.

"La nevada o el invierno", 1786.

Francisco de Goya y Lucientes.

Óleo sobre lienzo. 275 x 293 cm. Museo del Prado. Madrid. España.

Me encanta la Navidad.
No, no es un post pastelero. Me explico mejor.
Me encantan los anuncios de la televisión en Navidad.


Las señoras ya no usan fairy, ya no hay compresas, ni suavizantes, ni desodorantes. Los anuncios se llenan de tíos buenorros anunciando colonias, ummm, qué guapos, ummm y qué bien tienen que oler todos. Sí ya sé que aparecen también tías buenorras pero por ahora esas no me inspiran lo mismo que mis hombrecitos de las colonias.


Bombones, turrones, polvorones y juguetes. Me encantan los anuncios de juguetes, mi hermano y yo nos peleábamos delante de la tele, me lo pido, que no te lo puedes pedir que ya lo hice yo antes, siempre desembocaba en una exhibición de “pressing catch”, en el salón de mi casa.


Pero qué coño, eso no es un tío buenorro, ni un anuncio de juguetes. Es una niña con los mocos colgando, y de fondo tiene una especie de chabola. Joder, ya me colaron un pobre en la tele. Por qué será que los pobres sólo tienen hambre en Navidad. Ni en agosto, ni en Semana Santa, ni en la Feria de Abril, no. Sólo aparecen por Navidad, debe ser que se conforman con comer sólo en diciembre. Bueno espera, que a lo mejor ellos no eligen cuándo salir en la tele, puede ser.


Entonces ¿es verdad que en Navidades nos volvemos todos buenos y generosos? ¿Que al mirar el langostino en tu plato y a la niña de los mocos en la tele, te entre una culpabilidad tal que te tires al teléfono aunque sólo sea para comerte el dichoso langostino sin remordimientos?


Y esas mismas personas al ir a la calle Preciados a comprar sus regalos, al ver al mismo tío de todos los años tirado en medio de la calle, también le darán dinero. No, espera, qué coño, ese no es una niña con mocos colgando, es otra clase de pobre. Es el pobre que me ensucia la calle y que me hace tener que saltar cargadita con mis bolsas si no quiero tropezarme con él.


Mira esa señora, cargada con bolsas, no puede abrir la puerta. Bueno pues que deje las bolsas en el suelo, que yo llevo prisa y no me voy a parar a ayudarla, qué no hubiera comprado tanto si no podía ella sola, qué leches.


Mil ejemplos podría poner, y en mil ejemplos me podría meter, por supuesto. Y en otros mil ejemplos no me podría meter. Pero estoy hasta las narices del espíritu navideño, ese espíritu falso y arrogante.

De que llegue diciembre y nos bombardeen con anuncios de organizaciones y similares, diciéndonos mira son pobres y no tienen para comer y tú sí. Pero qué coño, es que sólo tienen hambre en diciembre (sí, ahora me diréis que se anuncia todo el año, y que si vale para que se recaude más aunque sea por sentimiento de culpabilidad, bien estará).


Y mientras el alcalde gastándose los dineritos en lucecitas de diseño.


Pues eso que me encantan los tíos buenorros que huelen bien.

martes, 4 de diciembre de 2007

W.C

El sábado mientras retocaba mi maquillaje en los baños de la discoteca dos amigas mantenían la siguiente conversación a mi lado:

- ¿Y qué? ¿Acabó bien la noche?
- Ni bien ni mal, tía, no acabó.
- ¿No hubo remate final?
- Me dirás... con mis padres en mi casa, los suyos en la suya y sin coche...
- Qué asco, lo mismo que yo con Javi la semana pasada.

Me seguí aplicando máscara de pestañas mientras pensaba que algo marcha muy mal en un país donde la gente no tiene lugares donde quererse.

viernes, 30 de noviembre de 2007

29. Robando consejos.

Leyendo un consejo de Franfi para Audrey, mira tú por dónde lo que ahora sé hacer,jejejej.

jueves, 22 de noviembre de 2007

28.Y cayeron los 28.

Me encanta cumplir años.

Tarta para todossss, aunque quede ya poco del 22 de noviembre.
























martes, 20 de noviembre de 2007

V de Vicios

Desconfío por sistema de la gente que no fuma, no bebe, va al gimnasio siguiendo una disciplina espartana y no prueba jamás la comida basura.
Es irremediable que tanto esfuerzo por alcanzar la perfección levante mis suspicacias. ¿Que habrá detrás de ello? ¿Alguna terrible perversión que ocultar o, peor aún, nada?
Espeluznante en cualquier caso.

sábado, 10 de noviembre de 2007

26. Encuesta.

Niñas haced el favor de pasaros por el blog de Nitro y Glicerina y votad en la encuesta.
Todo sea por el sueño de Nitro, "useasé", editar una Cosmopolitan online, jejeje.
Y ya que estáis cotillead que tienen post muy divertidos.

viernes, 9 de noviembre de 2007

25. Principios.



"La mujer Barbuda", "Maddalena Venturi con su marido". Año 1631.
José de Ribera
196 x 127 cm.
Óleo sobre lienzo.
Palacio Lerma. Toledo. España. Fundación Casa Ducal de Medinaceli.

He leído en el blog de Pilar, éste post, (lo leéis, hombre que tampoco cuesta nada y ella lo ha explicado muy bien). ¿Leído? Bien.

Yo creo que el problema de los principios, es que cada uno tiene los suyos y no suelen coincidir con los de los demás.

Su compañera de trabajo, tendrá principios, incluso puede que algunos muy parecidos a los míos o a los de Pilar, pero a lo mejor ordenados de otra manera.

El hecho de utilizar su canalillo para que la vida laboral le sea lo más agradable posible, puede ser tan válido o no, como el peloteo al jefe. Lo que pasa es que la chica es lista y sabe que los hombres son más visuales que “escuchantes” y ha decidido ir directa.



Otra posibilidad es que al jefe le guste la chica aunque se ponga un abrigo hasta las cejas, que todo puede ser, y que la mirada a su canalillo solo sea secundaria. Y aunque usara una 80 de sujetador él seguiría mirándola y babeando, (alguno de los comentarios apuntaba en éste sentido).

En ésta vida cada uno usa lo que puede para que le vaya mejor, quién lo niegue miente. Ya pueden ser un canalillo, una voz melosa, una caída de ojos, una sonrisa, un cumplido (hablo por hombres y mujeres).

No por ello careces de principios, puede que tengas unos principios diferentes cómo dije antes. La frase yo es que tengo principios, cómo si éstos fueran universales y todos tuviéramos los mismos, a mi no me convence.
Somos distintos, no podemos medir a todo el mundo por nuestra vara, siempre habrá alguien que piense que tus principios no son válidos porque no coinciden con los suyos.

Claro que entiendo a Pilar, aquí va un ejemplo.

Esperando para la revisión de un examen en la universidad. El profesor era un catedrático, (un catedrático muy mayor, se nos dormía en clase el pobre, ains). Se dirige hacia el despacho una compañera (apodada “la wonderbra”, no necesitaba bufanda, sus tetas ya le abrigaban la garganta), entró con un suspenso, salió con un notable.
En ese momento sopesé mandar a la mierda uno de mis principios (todos no, que luego a ver cómo los encuentro otra vez) y comprarme unas rodilleras para entrar en el despacho, pero ahí vino otro de mis principios (el que no me permite comprar rodilleras) y al final no pude.

Y claro que molesta, y claro que es injusto.

Pero ¿quién dijo que la vida es justa?

martes, 6 de noviembre de 2007

24. Gracias.



Éste post es simple y llanamente un agradecimiento a mi servicio técnico. Sólo por 500 eurillos de nada me ha enseñado a "linkear" páginas en mi blog. Y por otros 500 eurillos me ha enseñado a poner links en el post.


La verdad, qué baratillo me está saliendo.




PD: Querido servicio técnico, ¿cobras por consulta o por pregunta? Para ir ahorrando.




PD2: el cheque ha sido ingresado en la misma cuenta de siempre, va a nombre del Señor topo/Servicio técnico/ Señor Nitro, así me aseguro de que llega.




PD3: yo había descubierto el planetita ese con el lazo, pero claro lo hacía al revés pinchaba antes, ains, ésta incauta ante el ordenador...





Muchas gracias de verdad.
PD4: a petición del servico técnico, muchas gracias a la Señorita Illyakin por iluminarle con esos conocimientos, de los que me estoy aprovechando yo.
Gracias a los dos.

lunes, 5 de noviembre de 2007

U de Ultrasónica

Me gusta Ultrasónica por muchas cosas. Una de ellas es insistir en que se llama Judit, sin más.
Cuando la gente le pregunta por la h ella siempre suspira, se carga de paciencia y responde con gesto cansado: es que es muda...
Ambas hemos comentado varias veces lo estúpida que nos parece la gente que hace mutar sus nombres intercalando letras innecesarias o substituyendo las originales por otras que les deben resultar más exóticas (en estas conversaciones siempre sale a relucir un mail que nos llegó a la oficina firmado por una tal Yésika).
Ella, que está dotada con el espíritu pragmático más rotundo con el que jamás he topado, es incapaz de entender por qué la gente cae en esas pamplinas.
Y es que creo que ella, que se come el mundo cada mañana con la cara lavada y el pelo recogido en una coleta, no puede concebir tanta inseguridad. No creo que alguien con una personalidad como la suya pueda empatizar con personas que necesitan de apósitos extravagantes en los nombres para buscar la diferenciación con el resto.
Lo que os decía. Me gusta Ultrasónica por muchas cosas. Una de ellas es hacerse llamar Judit, sin más...

PD: Vámonos de borrachera ya ¿no?

domingo, 4 de noviembre de 2007

jueves, 1 de noviembre de 2007

22. Y yo con éstos pantalones (II).




Lunes por la tarde.

Allá voy a la formación. El sitio la verdad me cae cerca de casa. Sólo tengo que coger un autobús (sí señor topo, a pleno sol).
Llego prontito (no sé cómo lo hago, si normalmente llego tarde a todos los sitios. Me estaré haciendo responsable. Nooooo, jajaja).
Me presento en el sitio, allí están otros incautos como yo, con cara de corderos degollados. Pasan lista y nos meten en una sala de conferencias.
Entra el comercial, se presenta, nos hacemos un cartelito todos con nuestro nombre y nos presentamos.

- Bueno soy XXX, y éste trabajo son ventas puras y duras.
- ¿QUÉEEEE? (míranos qué monos, si parecemos un coro).
- Se trata de vender un producto. Ahora os cuento de qué va.
- ¿Pero si a mi en la ETT me dijeron que era para encuestas? (lo clavamos, hablamos todos a una, de aquí al teatro a cantar todos juntitos, qué coordinación).
- ¿En serio os dijeron eso? Es que los de la ETT siempre hacen lo mismo, nos os cuentan de que va y luego pasa lo que pasa. Bueno si alguien no está interesado puede irse que yo no me enfado (pa’ chasco, no te jode. ¿Por qué leches te ibas a enfadar?, lástima que soy educadita y sólo lo pienso).

Una chica dice que se va. Que su trabajo anterior era de ventas y lo dejó porque estaba muy quemada. Se levanta y se va (olé sus webs).
Los demás nos quedamos. Yo pienso que bueno, a ver que hay que vender, por intentarlo.
El comercial empieza a hablar. Nos pregunta si conocemos el juego de la primitiva. Y nos cuenta por fin qué es lo que tenemos que vender. Bueno, a parte de hablar todos a coro, también hemos aprendido a poner la misma cara, tipo ¿qué me estás contando? ¿Eso es un tongo?
La venta consiste en llamar a una lista de “clientes”, y convencerles para que se apunten a una peña de 100 personas para jugar a la primitiva. Siempre se gana (bueno teniendo en cuenta que para el comercial ganar 1 céntimo y repartirlo entre cien, es ganar. Para el resto, ganar sería conseguir más dinero que el que metes en la peña).
A la hora hacemos un descanso. Empezamos a hablar, nos acordamos de la madre, del padre y de la abuela de la entrevistadora de la ETT (a todos nos martirizó con el dichoso dominó y a todos nos mintió).
Subimos y el comercial sigue contándonos las bondades del producto. No lo veo claro, ni yo ni los otros 8. Tres de ellos se van, tampoco lo ven y para seguir perdiendo el tiempo.
Ahora viene lo mejor, no es seguro que te cojan aunque hagas todas las horas de la formación. Es taaan fácil vender el producto que sólo piden dos ventas al día. Después de la campaña, eso de quedarse en la plantilla (cómo nos decía nuestra amiga la de la ETT), no es verdad. En diciembre cerraban y te despedían. Abrían en enero, a lo mejor te llaman, a lo mejor no. Lo mismo pasaba en Semana Santa y en agosto.

Conclusión, cuatro horas estuvo el comercial intentando vendernos el producto y no lo consiguió. Y eso que nos hizo dibujitos (¡mira una pirámide!, ¿de qué me suena?, ah sí de esas empresas dónde metes tu dinero y luego ya veremos) y nos repitió una y otra vez que era totalmente legal (nuestra cara lo debía de decir todo).
Entonces pensé (sí hay veces que me da por ahí), si éste comercial que lleva trabajando 14 años en esto, no ha conseguido vendernos el producto, cómo leches voy a vender yo algo que ni me creo y que es tongo total. No me gusta engañar a la gente. Esto de tener escrúpulos está pasado de moda al parecer.

No fui la única que pensó lo mismo, de los 8 que quedamos, cuatro dijeron que no volvían al día siguiente. Dos de ellos habían rechazado otras ofertas por éste trabajo, convencidos de que no eran ventas.
Menos mal que tengo mi otro trabajillo y puedo ir tirando.

Jueves por la mañana.

Suena mi móvil.
- ¿Luna?
- Sí, soy yo.
- Mira te llamamos de la ETT.
- Ah.
- Nos han llamado varias personas, para hablarnos sobre el trabajo al que te mandamos. Mira nosotros no sabíamos nada. La empresa cambió las condiciones sin avisarnos.
- Bueno, a mi me da igual. Yo sabía que iba a pasar esto, ellos os echaron la culpa a vosotros y vosotros a la empresa. Pero yo perdí toda la tarde.
- Lo entiendo Luna, de verdad. Te llamo para pedirte disculpas. Nos dijeron que era para encuestas y para verificar datos. Espero que aceptes nuestras disculpas, estamos intentando arreglarlo con la empresa, hablando con ellos. Solo espero que si sale otra oferta quieras trabajar con nosotros.
- Por mi no hay problema, yo quiero trabajar. Pero no quiero ventas. Es lo que hablé contigo en la entrevista.
- Bueno pues gracias por tu comprensión y estaremos en contacto Luna.

miércoles, 31 de octubre de 2007

21. Y yo con éstos pantalones (I).

"Autorretrato", 1923.

Charles Sheeler.

Conté crayon, Gouache, Pencil on paper. Museo de Arte Moderno. New York. USA




Martes por la tarde.

De tienda en tienda, buscando unos pantalones de vestir porque al día siguiente tengo una entrevista en una ETT, para el trabajo soñado (bueno lo que es soñado es el horario del trabajo, de lunes a jueves).
¿Por qué ando como una loca buscando unos pantalones? Porque todos mis pantalones de vestir (o sea 2) están en el maletero con la ropa de invierno (me resisto a sacar la ropa de invierno por mucho que el maldito tiempo y el Corte Inglés me recuerden que ha cambiado la estación).
Pantalones encontrados. Todo preparado. Calle dónde está la ETT localizada (en uno de los barrios más pijos de los madriles).

Miércoles por la mañana.

Ahí voy todo mona con mis pantalones, mis zapatitos, la raya del ojo pintada, el colorete y el rimel.
Cómo tengo tiempo y odio el metro (viajar por debajo de la tierra es ir contra la naturaleza), cojo dos autobuses y de paso conozco nuevas calles (cómo esa callejuela estrecha por dónde a penas cabe el autobús y que se ha convertido en una ratonera, ya que delante de nosotros un camión del ayuntamiento va regando la calle a paso de caracol).
Llego a la calle 40 minutos antes de la hora. Bueno da para leer una revista y tomarse un poleo mientras veo pasar a unos cuántos famosos por la calle.

Llega la hora. Me presento en la ETT. De todos los que están allí puede que haya dos más mayores que yo. Los vaqueros deben ser el uniforme de trabajo.

- Hola, soy Luna vengo a la entrevista.
- Hola, déjame tu curriculum y siéntate aquí.
- Mira tienes que hacer éste psicotécnico, te lo explico, son series formadas por fichas de dominó, tienes que poner la ficha que creas que sigue. Tienes media hora.

Bien, el psicotécnico tiene 56 preguntas. Yo cuando voy por la 20 ya me estoy inventando la ficha que viene. Qué asco le estoy cogiendo al dominó por dios.
Viene la chica, me dice ¿Has terminado? Pues no, voy por la 30 (sí soy lenta, pero es que eso de inventar es dificilillo, jajaja).
-Bueno no pasa nada. Entra por aquí, que ahora te harán la entrevista personal.

Entro, me siento yo muy recta en la mini silla ésta. Entra una chica, en vaqueros también (empiezo a sentirme muy mayor con mis pantalones de vestir). Me levanto, nos damos la mano. Aquí viene la súper entrevista.




- Te llamas Luna ¿verdad?
- Pues sí (lo estás leyendo en el curriculum, hija mía).
- Y tu teléfono es xxxxxxxx.
- Sí (otra cosa que también está en el curriculum).
- ¿Y estás estudiando xxxxx?
- Sí (cuándo vienen las preguntas tipo, defectos y virtudes, por qué crees que vales para el puesto, vamos esas preguntas que yo recordaba de mis otras entrevistas).
- Bien te explico cómo es el trabajo. (Ya no hay más preguntas, ¿para qué leches me he comprado yo éstos pantalones?). Mira es una empresa que se dedica a hacer estudios de mercado y a verificar datos.
- No son ventas ¿verdad? Es que no quiero ventas.
- No, no lo son. Además si haces todas las horas de la formación, te cogen seguro.
- Vale de acuerdo.
- Pues pasa por aquí, y copia ésta cara en el Word.
- Carta copiada. Me parece demasiado fácil y eso que yo no soy un cerebrito. Vale que el trabajo no es de ingeniero de caminos, pero en fin. Estoy por ponerle negrita, viñetas y esas cosas. Oye por darle color. No, mejor me estoy quietecita.
- Bueno pues mando tu curriculum y si la empresa lo acepta te llamamos.

Una hora después llaman de la ETT, -Oye te han cogido para la formación. El lunes que viene a tal hora en tal sitio-.
Mira que bien, tengo trabajito.

Me las prometía muy felices…

viernes, 26 de octubre de 2007

T de Tomás en El Orfanato

y Reagan en El exorcista, las gemelas del pasillo en El resplandor, las que cantan en Pesadilla en Elm Street, Mackulay Culkin en El buen hijo, los albinos de El pueblo de los malditos, la que vomita en El sexto sentido, el que tira la pelotita en El final de la escalera, Demian en La profecía...

Es decir, que si el niño te sale normal va a ser cansino como todos pero si resulta un ser maléfico o se muere no va a existir nada más terrorífico en el mundo.

¡Que se metan los 2500€ por donde les quepan!

jueves, 25 de octubre de 2007

20. Algo muy gordo.

"Two Tomatoes", 1981.

Jim Dine

Lithograph. 42,5 x 59.5

- Luna.-


-¿Dime?-


-Tengo que contarte algo muy gordo. Pero no puedes decírselo a mamá.-


- (Qué habrá hecho. La han vuelto a castigar por millonésima vez ésta semana. Se habrá llevado otra vez ese anillo que le prohibió su madre sacar de casa y que le pilló la "seño" el otro día. La mato. No, no puedo, querrá hacerlo la madre en persona. Esa es otra, cómo se lo contamos. Ya está la adopto por unos días y cuándo se le pase el cabreo a la madre la devuelvo. No, no puedo mi madre no creo que acoja a más gente en asilo. La abuela puede ser buen mediador,uff, no sé...).
No puedo prometerte eso. Tú cuéntamelo y luego yo decido si se lo contamos a tu madre o no.


-Pues...-


-Venga cuenta.-


-Que me gusta un chico.-


-(Gracias, gracias, alguien ahí arriba se apiadó. La mato, vaya sustos que me mete, éste no es trabajo para mi).
Vale no se lo cuento a mamá, Y dime, ¿cuál es el problema?.-


-Es que es muy mayor.-


-¿Cómo de mayor?.-


-Pues es Jose.-


-¿Jose? ¿Tu profe de prácticas?-


-Sí.-


-Ammm. Pues sí un poco mayor es, la verdad.-
Da igual que tengas 8 años como tenía ella o 30, el amor no tiene edad, ains......

martes, 23 de octubre de 2007

19. Blogs y patios de colegios.


"Niños a la orilla del mar"1903.
Joaquín Sorolla y Bastida
96.5 x 129.5 cm.
Colección W. P.Wilstach. Philadelphia Museum of Art. Pensilvania.


Similitudes entre algunos blogs y el patio de un colegio.

Te contesto al comentario si eres de mi "pandi" o lo que es lo mismo te "ajunto" o no te "ajunto".


Ésto puede depender del día, de lo que lleves al recreo o de si tu grupo de amigos/blog de repente se ha vuelto popular.

Pongo un link a tu blog si me "linkeas" tú o lo que es lo mismo, te cuelo en la fila para entrar en clase, si tú me cuelas.

Qué recuerdos, si al que estaba delante de ti le daba por colar a todo su grupo, tu segundo puesto en la fila se convertía en el penúltimo.
Por su puesto cada uno hace con su blog lo que le sale de los pies, para eso es suyo.
Por eso yo en el mío contesto a los comentarios, es de agradecer que la gente pierda un rato de su tiempo conmigo y de paso aumento el número de comentarios, que queda muy mono ver las entradas con 5 o 6 comentarios aunque la mitad sean míos,jajajjaja.
Mi próximo reto es poner un contador de visitas, pero el mío no empezará en 0, no, no, el mío empezará en 8888, que es mi número favorito, que le voy a hacer, me gustan largos.
Y no pongo links, más que nada porque no sé y me da pereza preguntar, aunque ya que estamos si alguien se apiada...

sábado, 20 de octubre de 2007

Probando, probando...

Me gustaría no volver a sentir mi cuerpo como cárcel, mi cuerpo como obstáculo que se interpone entre el mundo y yo. Me gustaría disfrutar más de él, sentirlo más propio y no como algo ajeno, dormido, algo con lo que tengo que cargar porque, al fin y al cabo, lo necesito. Me gustaría sentirme orgullosa de él, cuidarme, cuidarlo. Ser consciente de la unidad de cuerpo y mente, en vez de esta dualidad, esta manera de disociarlos. Mimarme, dejarme mimar.

Pero me sigue costando. Y por eso, entre otras cosas, este intento de reconciliación a través de sus manos en mi cabeza, en mi espalda, en mis pies. Sus manos intentando despertar este cuerpo eternamente adormilado, este cuerpo que mi cabeza se niega a reconocer como regalo que es. Sus manos escuchando a un cuerpo cuyo lenguaje yo aún no entiendo.

Por probar, nada se pierde...

Probando, probando...

Me gustaría no volver a sentir mi cuerpo como cárcel, mi cuerpo como obstáculo que se interpone entre el mundo y yo. Me gustaría disfrutar más de él, sentirlo más propio y no como algo ajeno, dormido, algo con lo que tengo que cargar porque, al fin y al cabo, lo necesito. Me gustaría sentirme orgullosa de él, cuidarme, cuidarlo. Ser consciente de la unidad de cuerpo y mente, en vez de esta dualidad, esta manera de disociarlos. Mimarme, dejarme mimar.

Pero me sigue costando. Y por eso, entre otras cosas, este intento de reconciliación a través de sus manos en mi cabeza, en mi espalda, en mis pies. Sus manos intentando despertar este cuerpo eternamente adormilado, este cuerpo que mi cabeza se niega a reconocer como regalo que es. Sus manos escuchando a un cuerpo cuyo lenguaje yo aún no entiendo.

Por probar, nada se pierde...

18. XXX

Fresco pompeyano sitúado en el Lupanar.


- Oye, ¿ lo harías sin condón?

- No.


- ¿Sólo la primera vez?


- No.


- ¿Y sólo un ratito?


- No.


- Ah vale.


- Por qué lo preguntas. ¿Por si colaba?


- No hombre, por saber tu respuesta. Me gusta tu respuesta, así debe ser.


- Ya, claro, claro.

lunes, 8 de octubre de 2007

S de Sinsabor

Cuando te das cuenta que los nunca son mucho más probables que los siempre.

domingo, 7 de octubre de 2007

17. Algo de paz.

Joseph Mallord William Turner.




"Las capillas de San Erasmo y del obispo Islip, abadía de Westminster", 1796.

Lápiz y color para acuarela. 54.6 x 39.8 cm.

The British Museum. Londres.




"El Sol de Venecia se pone en el mar", 1843.

Óleo sobre lienzo. 61,5 x 92 cm.

Londres. Tate Gallery.



"La Aduana, San Giorgio y las Zitelle desde las escalinatas del Hotel Europa",1842.
Óleo sobre lienzo. 62 x 92,5 cm.
Londres, Tate Gallery.

16. La árbitra,la conserja, el policío y el taxisto.

Un día cualquiera, escucho la radio mientras me ducho (herencia materna, levantarme y poner la radio). Y como casi todas las mañanas termino discutiendo con algún comentarista o algún entrevistado.
Ésta mañana le ha tocado discutir conmigo a una mujer, ufff no recuerdo su trabajo concreto, creo que era algo de feminista con mucho tiempo, o feminista en pro de ideas inútiles, vamos que no recuerdo muy bien a qué se dedicaba. Lo que sí recuerdo era lo que defendía, bajo el paraguas de feminismo e igualdad, que usar el masculino como genérico hacía invisibles a las mujeres en la sociedad.

Y de repente empezó a soltar perlas que se les habían ocurrido en su organización, tales como el uso de “niños y niñas” en la misma frase, “compañeros y compañeras” (fluidez en el lenguaje, qué estupidez, mejor alargar las frases para no ofender a nadie), la mujer empezaba a recordarme a Ibarretxe en sus discursos.
Pero lo mejor fue cuándo empezó a hablar de profesiones, ahí ya fue genial, estuve por salir de la ducha y coger un bolígrafo para apuntar. Y aprendí nuevas palabras, lástima que sólo recuerde las más fáciles cómo conserja, árbitra, sí éstas suenan más o menos bien, pero no recuerdo las otras, sólo recuerdo que cada vez que soltaba una mis ojos se agrandaban como platos y mis oídos se quejaban.

A lo que voy, muchas mujeres bajo el amparo de feminismo se dedican a defender ideas absurdas. Esto implica que se metan en el mismo saco a todas las mujeres que se definen feministas, incluso el propio término ha acabado devaluado. Aunque yo todavía no he conseguido que nadie me defina el término feminista y nunca he sabido encuadrarlo.

Para mi igualdad no es que me llamen conserja en vez de conserje. Es cobrar lo mismo que un hombre por el mismo trabajo, que no tenga que elegir entre trabajo y maternidad (más guarderías públicas por ejemplo, más ayudas). Que los hombres no se crean que con comprar el pan los domingos ya es suficiente. Que no se ayuda en la casa, la casa es de los dos, y si trabajamos fuera los dos, se reparten las tareas.

Para mi igualdad no es que me den un trabajo sólo por ser mujer, no me gustan los cupos, ni la discriminación positiva; ¿cómo van a ir unidas las palabras discriminación y positiva en la misma frase? Colocar a una mujer en un puesto de trabajo, sólo por el mero hecho de ser mujer no ayuda en nada creo yo.
Sí, ya sé que en muchos puestos de trabajo si hay dos candidatos, hombre y mujer, muchas veces se decantan por el hombre. Pero esa idea de que el hombre se va a entregar más en el trabajo, está demasiado arraigada. Y es falsa por supuesto, pero no sé cómo el sistema de cupos va a remediar eso.

En definitiva, sí es complicado todo, pero creo que los cambios deben ser más profundos que quitar una “e” para poner una “a”.

Peligro: Unicornios sueltos

Peligro: unicornios!

Aún hay quienes sonyamos despiertos, quienes pensamos que los amores son eternos mientras duran, quienes abrimos nuestro estómago para que las mariposas revoloteen a gusto, quienes recorremos el universo entero sólo para encontrarte, piratas que abordamos el barco dándolo todo a pesar de la tormenta y de un Neptuno que, celoso, intenta hacernos naufragar con el mar embravecido de su parte.

Quienes hacemos nuestro hogar de la primera isla desierta en que encallamos, encontramos el tesoro oculto en ella inventándonos un mapa con una X enorme en algún lugar, y construimos un barquito con palmeras rotas para cuando nos cansemos y queramos emprender el viaje.

Unicornios que galopamos atravesando los bosques, hadas que descubrimos nuestras alas a la espalda y nos lanzamos a hacer nuestro el cielo entero, ninfas desnudas que cepillamos nuestros cabellos dorados en una roca en medio del río, duendes tallados en madera que nos movemos a saltos cuando nadie nos mira, en la noche; tú, yo, todo el que se sabe único y disfruta de los momentos mágicos que se encuentran de vez en cuando entre los días grises y opacos del otonyo...

Piérdete en mi bosque, encuéntrame en cualquier claro, duerme conmigo bajo un manto de hojas secas. Exprime los rayos de sol que podamos arrancarle a octubre...

[La imagen que encabeza el post es de la galería que Steffe tiene en flickr, puedes acceder a ella haciendo click AQUÍ]

Peligro: Unicornios sueltos

Peligro: unicornios!

Aún hay quienes sonyamos despiertos, quienes pensamos que los amores son eternos mientras duran, quienes abrimos nuestro estómago para que las mariposas revoloteen a gusto, quienes recorremos el universo entero sólo para encontrarte, piratas que abordamos el barco dándolo todo a pesar de la tormenta y de un Neptuno que, celoso, intenta hacernos naufragar con el mar embravecido de su parte.

Quienes hacemos nuestro hogar de la primera isla desierta en que encallamos, encontramos el tesoro oculto en ella inventándonos un mapa con una X enorme en algún lugar, y construimos un barquito con palmeras rotas para cuando nos cansemos y queramos emprender el viaje.

Unicornios que galopamos atravesando los bosques, hadas que descubrimos nuestras alas a la espalda y nos lanzamos a hacer nuestro el cielo entero, ninfas desnudas que cepillamos nuestros cabellos dorados en una roca en medio del río, duendes tallados en madera que nos movemos a saltos cuando nadie nos mira, en la noche; tú, yo, todo el que se sabe único y disfruta de los momentos mágicos que se encuentran de vez en cuando entre los días grises y opacos del otonyo...

Piérdete en mi bosque, encuéntrame en cualquier claro, duerme conmigo bajo un manto de hojas secas. Exprime los rayos de sol que podamos arrancarle a octubre...

[La imagen que encabeza el post es de la galería que Steffe tiene en flickr, puedes acceder a ella haciendo click AQUÍ]

15. Mezquino.

Acabo de ver cómo Hamilton se sale de la pista. Y acabo de escuchar cómo los comentaristas celebraban la salida de pista. Mezquino, me ha parecido lo más mezquino del mundo, comentándolo con mi padre le he dicho, es como si un periodista deportivo se alegrara de la lesión de un jugador de fútbol. Mi padre me ha mirado, me ha dicho qué inocente eres, yo he visto cómo de alegraban de lesiones de futbolistas muchos comentaristas.

Pues no lo entiendo. A lo mejor es mi falta total de espíritu competitivo, aunque pienso que la competitividad no está reñida con el juego limpio. O es que Alonso llorando por las esquinas no me conmueve, será que compenso la falta de espíritu competitivo con la crueldad.

En un programa de radio, hace unos días, el tema era Alonso en el mundial, si iba a ganar o no, cómo lo veían los oyentes. Pues hubo una llamada que me dejó alucinada, un hombre decía que había que hacer boicot a Mercedes porque estaban tratando muy mal a Alonso. Y que él ya lo había hecho al no comprarse un coche de esa marca. Al rato llamó otro oyente diciendo que él también había hecho boicot a Mercedes, a Porsche, a BMW, a Lamborgini y a Ferrari y que se había comprado un Opel Corsa, jajajja, pensé menos mal alguien con sentido común.

Es lo mismo que la gente que discute e incluso llega a las manos por defender a su equipo de fútbol. Umm, veamos, pegarme con alguien por defender a doce jugadores, que por supuesto no me van a dar ni un duro de sus bolsillos, que si pierden o ganan a mi vida no le va a dar un vuelco, y que si les ofrecen más dinero cambiarán de colores, esos colores que tanto defienden sus seguidores, sí otro de mis espíritus es el materialista.

Se supone que un periodista, sea de lo que sea, debe ser imparcial, sí ya lo sé, se supone. Y también que es difícil ser imparcial porque somos humanos, tenemos nuestras ideas y al final saldrán a la luz en nuestro trabajo. Vale, aceptamos barco, pero lo que no debe ser, es que un periodista de saltos de alegría por la desgracia de un deportista, como si Alonso no tuviera boca para defenderse y necesitara ayuda, pobrecillo que no tiene dinero, ni medios para hacerse oír.
O el problema es que si Alonso no gana, no ve nadie la Fórmula 1, y si deja de interesar la Fórmula 1, la cadena deja de ingresar dinero y el periodista en cuestión va a tener que buscarse otro ídolo al que adorar.

martes, 2 de octubre de 2007

R de Ramo de Flores

Sugerencia sutil a todos aquellos fans que no sepan qué regalarme por éste, mi centeavo post.

jueves, 27 de septiembre de 2007

14. Que no te enteras.

Madrid, fin de semana. Vamos hacia sol, en un vagón de metro abarrotado (para variar). En todos los vagones han colocado unos carteles, se supone que para fomentar la lectura. En ellos aparecen fragmentos de novelas o de poemas, las letras van empequeñeciendo según llegan al final del cartel y acaban en puntos suspensivos. Así te dejan con ganas de leer más.
A nuestro lado van dos chicas, tendrán unos 16 años.
-Tía mira ese cartel qué raro, las letras se van haciendo pequeñas.
- Joer, que no te enteras, es para que veas si tienes bien la vista, como en el oculista.
Nos miramos mi amiga y yo, acabo pensando que la ignorancia es muy atrevida.

13. De mayor quiero ser como...

-Mamá, ¿sabes que Aitor se ha puesto un pendiente en la oreja?.
-¿Ah sí?.
-Sí. Yo quiero hacerme uno, en la farmacia los hacen ¿verdad?.
- Anda hijo, para qué vamos a ir a la farmacia, si yo se los hice a todas mis amigas. Yo te lo hago. Mira con ésta aguja (vuelve de la cocina con una aguja de esas para los pinchos morunos), te pongo un poco de hielo en la oreja y listo.
- Bueno mamá, mejor otro día.
Pues eso, que de mayor quiero ser como mi madre, sutil pero consiguiendo objetivos.
En éste caso, hace 16 años, mi madre pretendía que mi hermano (por aquél entonces tenía 11 años), pospusiera lo del pendiente hasta que tuviera algo más de edad, porque sabía que si de lo prohibía lo único que iba a conseguir es que él se empeñara más.

12. And the winer is...



El diseño es de Marcel Breuer (1902-1981) y se llama Sillón Wassily en honor a su amigo Wassily Kandinsky.

Y aquí viene la respuesta a la pregunta, es del año 1925, por poco Audrey, ejjejeje. De todas formas te llevas el premio de consolación por valiente (todavía estoy pensando en cuál puede ser el premio).

Breuer se inspiró en los tubos de su bicicleta para hacer la estructura de la silla y para que el diseño no pareciera tan frío introdujo el cuero en el asiento, respaldo y reposabrazos.
Rompió con la tradición de los muebles de madera y quitó todos los elementos superfluos, como las orejeras, las patas gruesas, los tapizados…
Redujo el peso y el coste ya que diseñó una pieza que se puede producir en masa.
Lo que más me gusta es que no parece que éste diseño tenga 80 años y como decía Nitro, "imagina la cara que se el puso al primero que lo vió".
Yo añado imagina la cara que se le pone al último que lo ha visto en una sala de espera cuándo le dices que el diseño tiene 80 años.
Por cierto para curiosos, si quereis poner un Wassily en tu vida los precios van desde 131 a 700 euros.
Y por hoy se acabó la ración de pedantería.

martes, 25 de septiembre de 2007

11. Diseño.

¿Cuántos años crees que puede tener éste diseño?



10. Cositas.



  • Una noche sin dormir.
  • La idea que se te ocurre porque no puedes dormir.
  • Una caja de madera.
  • Unas gominolas.
  • Témperas.
  • Alkil.
  • Un poco de tiempo.

Equilibrio

Balanza, de Chema Madoz

El equilibrio es ese difícil estado al que casi nunca llegamos los que vivimos en una eterna montanya rusa. Arriba, muy arriba, disfrutando del vuelo, rozando la cima del Everest con las yemas de los dedos e investigando si habrá ángeles escondidos tras las nubes. Arriba, muy arriba.

Abajo, muy abajo, arrojada a las profundidades de los infiernos, compartiendo cama y techo con los condenados por los crímenes más horribles, sudando por las llamas, vagando sin rumbo fijo intentando encontrar la salida de los Abismos. Cabeza perdida, aliento escapándose de nuestros pulmones. Abajo, muy abajo.

Cuando estás abajo, anyoras las temporadas altas en las que le pones tu nombre al cielo y crees que no volverás a encontrar el camino que te lleva a la cumbre. Cuando estás arriba, temes la caída que tarde o temprano llegará.

Y mientras, otros -incluso tú alguna vez, las menos, hace tiempo- viven en un equilibrio que no entiendes cómo logran. Cereza sobre la balanza, platillos al mismo nivel. Ninguno de los lados, ninguo de los yoes tironeando hacia arriba o hacia abajo. Calma. Paz.

Y sin embargo, quizá ellos... bueno, echen en falta esa intensidad que tú tienes por norma. Quizá el equilibrio sostenido sea parecido al gris, al mate -tú siempre preferiste las fotos en brillo-. Quizá haya quien envidie tu montanya rusa mientras tu envidias su balanza equilibrada...

[La imagen que encabeza este post se llama "Balanza", y es del fotógrafo Chema Madoz. Puedes ir a su página haciendo click en su nombre (y las fotos que encontrarás allí merecen mucho la pena!)]

Equilibrio

Balanza, de Chema Madoz

El equilibrio es ese difícil estado al que casi nunca llegamos los que vivimos en una eterna montanya rusa. Arriba, muy arriba, disfrutando del vuelo, rozando la cima del Everest con las yemas de los dedos e investigando si habrá ángeles escondidos tras las nubes. Arriba, muy arriba.

Abajo, muy abajo, arrojada a las profundidades de los infiernos, compartiendo cama y techo con los condenados por los crímenes más horribles, sudando por las llamas, vagando sin rumbo fijo intentando encontrar la salida de los Abismos. Cabeza perdida, aliento escapándose de nuestros pulmones. Abajo, muy abajo.

Cuando estás abajo, anyoras las temporadas altas en las que le pones tu nombre al cielo y crees que no volverás a encontrar el camino que te lleva a la cumbre. Cuando estás arriba, temes la caída que tarde o temprano llegará.

Y mientras, otros -incluso tú alguna vez, las menos, hace tiempo- viven en un equilibrio que no entiendes cómo logran. Cereza sobre la balanza, platillos al mismo nivel. Ninguno de los lados, ninguo de los yoes tironeando hacia arriba o hacia abajo. Calma. Paz.

Y sin embargo, quizá ellos... bueno, echen en falta esa intensidad que tú tienes por norma. Quizá el equilibrio sostenido sea parecido al gris, al mate -tú siempre preferiste las fotos en brillo-. Quizá haya quien envidie tu montanya rusa mientras tu envidias su balanza equilibrada...

[La imagen que encabeza este post se llama "Balanza", y es del fotógrafo Chema Madoz. Puedes ir a su página haciendo click en su nombre (y las fotos que encontrarás allí merecen mucho la pena!)]

miércoles, 19 de septiembre de 2007

9. Para mi chica.

"El beso azul", María Amaral

-¡Hola cielo!

-¡Hola! ¿Qué tal?,te has escaqueao, jejeje.

-Tenía un ratito y me he dicho para mi chica.

Se me olvida que hace una semana que no sé de ti, que no nos hemos visto en persona, que vives a 600 kilómetros.

Sólo leo "para mi chica".


http://maria.amaral.free.fr/pageE.htm

8. Las citas (III)

Llevaba chateando con él unos meses, ya dije que era muy lenta para todo, ajjajaja. Tenía un año más que yo, estudiaba psicología y una conversación divertida e interesante, (ilusa).

Me dijo oye en éste puente podíamos quedar un día y yo me dije, bueno por qué no, será divertido, (ilusa). El plan era un cine y tomar algo. Dos días antes, me dice por el msn que está pelado de dinero porque ha salido con unos amigos, (eso ya me pareció lo más raro del mundo, en fin), le digo que si quiere lo dejamos para otro día (más que nada por qué pensé que no quería salir y esa excusa le había parecido buena, jejej)y me dice que no, que quedamos a tomar algo.

Día D, hora H, en el Oso y el Madroño. Nos vemos, dos besos y lo primero que me dice, pues sí que eres bajita, jajajajajja (yo sólo pensaba ésto se lo tengo que contar a R., y eso que no había empezado lo mejor).¿Vamos a un pub irlandés qué conozco?, me dice que no, que él quiere un café. Joeee, ésto no era tan difícil hace unos años, ajjajaja.

Nos sentamos en la cafetería y ahí empezó el monólogo. Porque yo cuándo acabe la carrera me voy a ir a sudamérica a un orfanato, sabes, porque me gustan los niños, tengo un sentimiento como muy paternal,bla, bla, bla... es que desconecté. Pagué los cafés, el pobre, estaba sin un duro, qué penita. Salimos a la calle y me dice oye que tengo que comprar unas cuerdas para mi guitarra vamos a mirarlas al Corte Inglés,(un momento, pero ¿no estabas pelado de dinero?), las compró.

Yo cada vez más aburrida y él con su monólogo. Pensé vamos al Fnac, allí al menos hay libros. Según estamos subiendo por las escaleras mecánicas vemos un cartel de Bob Dylan, lo señala y me pregunta que si sé quién es, ahí es cuándo pensé éste tío es imbécil del todo. Le digo que claro que sé quién es, y me revela que es su ídolo y que se inspira en él para tocar la guitarra (bien me alegro por ti, no sé si Bob Dylan dirá lo mismo). Subimos a los libros, le pido que espere que quiero mirar unos libros de arte, me mira y me dice uff qué aburrido. No puedo ahí ya no puedo ¿quién eres tú y qué has hecho con el tío que chateaba conmigo?.

Pero aún así salimos del Fnac yo dispuesta a no ser grosera, él sigue en su papel hombre sabio que va a descubrir el mundo a chica inocente (esa se supone que era yo). Estamos en la calle y damos una vuelta, de repente me dice que quiere ir al servicio, le digo, ¿nos tomamos la última? (yo ya tenía decidido que me iba a mi casa en breve) y me dice que no, que vamos a los servicios del Corte Inglés, jajajajaja, se me tuvo que quedar una cara de gilipollas que pa' qué.
Y ahí estaba yo en la cola del baño deseando coger el autobús y contárselo a R. para que se riera a mi costa un rato, para que veáis que soy buena amiga y me gusta repartir felicidad.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Postales IV: Marrakech & Essaouira

Gacela en la Medersa Ben Youssef

A contraluz en la Medersa Ben Youssef, la antigua Escuela Coránica

Fue en el anyo 96 cuando conocí a la Dama Roja del Desierto: Marrakech. Me redescubrí en esa ciudad como mujer, me sentí femenina por primera vez en mi vida y disfruté muchísimo de la estancia, entonces acompanyada de mi madre.

Volví al anyo siguiente y otra vez más en el 98, y después tardaría anyos en volver a bajar hasta allí. No fue hasta el 2003 cuando la reencontré, yo más mujer y ella más acogedora si cabe, murallas de adobe doradas por el sol rojizo al atardecer. Se la ensenyé a quien entonces era mi pareja y la recorrimos juntos, descubriendo sus rincones.

Pabellón de La Menara

Pabellón de La Menara

Algo tiene Marrakech que siempre me llama y parece que tengo que bajar cada ciertos anyos para volver a perderme por sus zocos, para volver a ver sus palmeras erguidas orgullosas hacia el cielo, para regresar a esa fiesta de los sentidos que es Marruecos. Y por eso, aunque soy consciente de que hay muchísimos sitios por ver, por perderse y encontrarse en ellos, he vuelto este verano, esta vez acompanyada por mi actual pareja -distinta de quien me acompanyaba cuatro anyos atrás.

Y de nuevo, como ayer y antes de ayer, los regateos con los taxistas, los paseos entre sudores, las callejuelas estrechas y laberínticas que esconden pequenyos tesoros... La plaza de la Djemaa El-Fna, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con su gente arremolinada en torno a contadores de historias, gnaouas bailando, encantadores de serpientes, boticarios, dentistas... todo en la plaza, cercada por los vendedores de zumos de naranja -deliciosos y muy refrescantes!-.

Jardin Majorelle

Cactus en el Jardin Majorelle, propiedad de Yves Saint Laurent pero, por suerte, abierto al público

El Jardín Majorelle, naturaleza exhuberante haciendo gala de su esplendor, rodeando a la fuente pintada de azul anyil (muy parecido al que he escogido yo para algunos detalles de mi nueva casa). El minarete de la Koutoubia, hermano gemelo de la Giralda de Sevilla, erguido como punto de referencia en medio del bullicio de las calles. Los zocos, los artesanos trabajando en las tiendecitas, sonrisa dispuesta, grandes dramas teatrales cuando insistes en bajar el astronómico precio que te piden por unas babuchas, unos pendientes... para después volver al juego, al "entra, sólo mira". Sonrisas que se multiplican dentro y fuera.

Gaviotas en Essaouira
Gaviotas revoloteando por Essaouira

Y este anyo nos acercamos también a Essaouira, la antigua Mogador, colonia portuguesa que refleja otra cara de Marruecos, la más bohemia, la de los pintores en la calle y galerías de exposiciones por toda la ciudad. La que mezcla surfistas con reggae, cuadros naïf con terrazas repletas y con el puerto de pescadores. Atracón de sardinas y lenguado casi escuchando el rumor del mar. Viento que enmaranya el cabello y que juega con el mar y arremolina la arena. Essaouira pide que le hagas una visita y no hay que defraudarla.

La Koutoubia

Minarete de La Koutoubia

A la vuelta, aún quedan las postales, las fotos, los recuerdos. Aunque me quemara los brazos, aunque pasáramos calor, aunque pagáramos de más... es una experiencia que sé que repetiré de aquí a unos anyos, que volveré a bajar a reconocerme entre sus mezquitas, bajo sus palmeras, en el azul del Jardin Majorelle, tras una ventana del palacio de la Bahía -favorita de un sultán inexistente- o cerca de un aguador de la plaza Djemaa.

[Por supuesto, las fotos no hacen justicia porque, decididamente, soy una fotógrafa nefasta -y esta vez quería poner mis propias fotos-. Teniendo en cuenta las que he tenido que deshechar porque salían mis dedos en la foto... las imágenes de este post son sólo una pequenya muestra de lo que encuentras en Marrakech y Essaouira, pero hay mucho más, tanto más...]

Postales IV: Marrakech & Essaouira

Gacela en la Medersa Ben Youssef

A contraluz en la Medersa Ben Youssef, la antigua Escuela Coránica

Fue en el anyo 96 cuando conocí a la Dama Roja del Desierto: Marrakech. Me redescubrí en esa ciudad como mujer, me sentí femenina por primera vez en mi vida y disfruté muchísimo de la estancia, entonces acompanyada de mi madre.

Volví al anyo siguiente y otra vez más en el 98, y después tardaría anyos en volver a bajar hasta allí. No fue hasta el 2003 cuando la reencontré, yo más mujer y ella más acogedora si cabe, murallas de adobe doradas por el sol rojizo al atardecer. Se la ensenyé a quien entonces era mi pareja y la recorrimos juntos, descubriendo sus rincones.

Pabellón de La Menara

Pabellón de La Menara

Algo tiene Marrakech que siempre me llama y parece que tengo que bajar cada ciertos anyos para volver a perderme por sus zocos, para volver a ver sus palmeras erguidas orgullosas hacia el cielo, para regresar a esa fiesta de los sentidos que es Marruecos. Y por eso, aunque soy consciente de que hay muchísimos sitios por ver, por perderse y encontrarse en ellos, he vuelto este verano, esta vez acompanyada por mi actual pareja -distinta de quien me acompanyaba cuatro anyos atrás.

Y de nuevo, como ayer y antes de ayer, los regateos con los taxistas, los paseos entre sudores, las callejuelas estrechas y laberínticas que esconden pequenyos tesoros... La plaza de la Djemaa El-Fna, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con su gente arremolinada en torno a contadores de historias, gnaouas bailando, encantadores de serpientes, boticarios, dentistas... todo en la plaza, cercada por los vendedores de zumos de naranja -deliciosos y muy refrescantes!-.

Jardin Majorelle

Cactus en el Jardin Majorelle, propiedad de Yves Saint Laurent pero, por suerte, abierto al público

El Jardín Majorelle, naturaleza exhuberante haciendo gala de su esplendor, rodeando a la fuente pintada de azul anyil (muy parecido al que he escogido yo para algunos detalles de mi nueva casa). El minarete de la Koutoubia, hermano gemelo de la Giralda de Sevilla, erguido como punto de referencia en medio del bullicio de las calles. Los zocos, los artesanos trabajando en las tiendecitas, sonrisa dispuesta, grandes dramas teatrales cuando insistes en bajar el astronómico precio que te piden por unas babuchas, unos pendientes... para después volver al juego, al "entra, sólo mira". Sonrisas que se multiplican dentro y fuera.

Gaviotas en Essaouira
Gaviotas revoloteando por Essaouira

Y este anyo nos acercamos también a Essaouira, la antigua Mogador, colonia portuguesa que refleja otra cara de Marruecos, la más bohemia, la de los pintores en la calle y galerías de exposiciones por toda la ciudad. La que mezcla surfistas con reggae, cuadros naïf con terrazas repletas y con el puerto de pescadores. Atracón de sardinas y lenguado casi escuchando el rumor del mar. Viento que enmaranya el cabello y que juega con el mar y arremolina la arena. Essaouira pide que le hagas una visita y no hay que defraudarla.

La Koutoubia

Minarete de La Koutoubia

A la vuelta, aún quedan las postales, las fotos, los recuerdos. Aunque me quemara los brazos, aunque pasáramos calor, aunque pagáramos de más... es una experiencia que sé que repetiré de aquí a unos anyos, que volveré a bajar a reconocerme entre sus mezquitas, bajo sus palmeras, en el azul del Jardin Majorelle, tras una ventana del palacio de la Bahía -favorita de un sultán inexistente- o cerca de un aguador de la plaza Djemaa.

[Por supuesto, las fotos no hacen justicia porque, decididamente, soy una fotógrafa nefasta -y esta vez quería poner mis propias fotos-. Teniendo en cuenta las que he tenido que deshechar porque salían mis dedos en la foto... las imágenes de este post son sólo una pequenya muestra de lo que encuentras en Marrakech y Essaouira, pero hay mucho más, tanto más...]